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DESPIDO DISCIPLINARIO


El despido disciplinario es una SANCIÓN, es decir, consiste en la extinción de la relación laboral por decisión del empresario basada en un incumplimiento grave y culpable del trabajador.

despido disciplinario

Es importante para el trabajador saber cómo reaccionar ante un despido disciplinario (plazos, qué hacer y cómo) y conocer sus derechos en esta situación, a continuación explicamos todo esto.




Requisitos formales del despido disciplinario

Los requisitos formales del despido disciplinario son exigencias establecidas por la Ley (art. 55 del Estatuto de los Trabajadores) y que deben ser cumplidas porque, en caso contrario, el despido sería declarado automáticamente improcedente por el Juez de lo Social. Las exigencias formales básicas son tres:

A) NOTIFICACIÓN POR ESCRITO AL TRABAJADOR: para demostrarla la empresa pedirá al trabajador que firme una copia con la fecha y el recibí o comunicará el despido por burofax u otro medio que deje constancia de tal comunicación (por ejemplo mediante testigos de que se ha entregado que pueden ser otros trabajadores de la misma empresa).

B) HACER FIGURAR LOS HECHOS QUE MOTIVAN EL DESPIDO: han de ser imputaciones concretas de hechos concretos perfectamente descritos; no es válido atribuir faltas genéricas o limitarse a citar los preceptos infrigidos sin describir una conducta concreta que se encuadre en ellos porque, en otro caso, se produciría indefensión en el trabajador y el despido sería declarado improcedente o nulo.

C) DEBE FIGURAR LA FECHA DE EFECTO DEL DESPIDO de manera expresa.


A parte de estos requisitos básicos aquí descritos pueden existir otros más impuestos por el convenio colectivo o en casos en los que el trabajador sea representante sindical o esté afiliado a un sindicato.

En el momento de entregar la carta de despido se extingue la relación laboral por lo que el trabajador puede acudir al INEM para tramitar el cobro de la prestación o subsidio por desempleo (si lo ha generado) y el empresario debe pagarle la LIQUIDACIÓN que consiste en el pago de los días trabajados durante ese mes más las pagas extras que se hayan generado y no pagado todavía así como el pago por las vacaciones no disfrutadas.

Debemos aclarar que, para la comunicación de despido, no es necesario el preaviso, la comunicación se produce y puede tener efectos, si así lo dice el escrito, en el mismo momento.

  Causas del despido

Como hemos dicho al principio el despido disciplinario es una sanción disciplinaria por lo que debe estar basado en una FALTA MUY GRAVE que se considere por la norma merecedora de dicha sanción por ser un incumplimiento contractual. Las faltas están descritas normalmente, de manera detallada, en cada convenio colectivo pero el Estatuto de los Trabajadores en su artículo 54 ya nos da una enumeración incial de ellas (repetimos, que puede variar en aplicación de los Convenios colectivos) por lo que, de manera indiciaria, podemos aquí enumerar las faltas merecedoras del despido:
  • Faltas repetidas e injustificadas de asistencia y puntualidad al trabajo.
  • Indisciplina o desobediencia en el trabajo.
  • Ofensas verbales o físicas al empresario, a personas que trabajan en la empresa o a los familiares que convivan con ellos.
  • La transgresión de la buena fé contractual o el abuso de confianza.
  • Disminución continuada y voluntaria en el rendimiento del trabajo normal o pactado.
  • Embriaguez habitual o toxicomanía si repercuten negativamente en el trabajo.
  • El acoso por razones de raza, sexo, religion, opiniones, discapacidad, edad, etc al empresario o a las personas que trabajan en la empresa.

 

¿Cuando el despido es improcedente?

El juez declarará improcedente el despido por dos motivos:

A) Que la forma del depido no se ajuste a los requisitos que hemos descrito más arriba.

B) Que el motivo del despido no sea demostrado por el empresario o no sea constitutivo de una infracción merecedora del despido o, aunque sea real y válido, si ha prescrito.
C) También nos encontraríamos ante un despido improcedente cuando hay fraude en la contratación temporal porque no procede dicha contratación o porque el trabajador ha desempeñado funciones diferentes a las contratadas (como dice múltiple jurisprudencia p. ej. la STS Sala 4ª de 21 julio 2015)

En el caso de que el despido sea declarado improcedente el empresario debe optar entre:

  • READMITIR AL TRABAJADOR pagándole los salarios que ha dejado de percibir durante el procedimiento (llamados salarios de tramitación) o
  • NO READMITIRLE Y PAGAR UNA INDEMNIZACIÓN que será de 33 días por año trabajado (para los periodos que se haya trabajado anteriores a la reforma laboral, el 14 de febrero de 2012, se cuenta en la indemnización 45 días y no 33 por lo que habrá que hacer los cálculos por separado)
Cuando el despido es declarado improcedente el empresario NO está obligado a pagar salarios de tramitación (que consisten en pagar al trabajador el salario durante todo el tiempo que dura el juicio) salvo que opte por la readmisión.

 

y ¿Cuando el despido es nulo?

El juez deberá declarar nulo el despido cuando se base en alguna de las causas de discriminación prohibidas en la constitución o en las leyes o produzca una violación de los derechos fundamentales o las libertades públicas del trabajador.

En concreto siempre se declarará nulo el despido de trabajadoras embarazadas o en periodo de lactancia.

Si el despido es declarado nulo el trabajador debe ser automáticamente readmitido con el pago de los salrios de tramitación salvo que sea el propio trabajador quién opte por la extinción del contrato con indemnización (y, si opta por la indemnización, sin salarios de tramitación).

Como impugnar el despido

Todo lo anterior se debe tener en cuenta, unicaménte, si impugnamos el despido puesto que si dejamos transcurrir los plazos para impugnarlo y no hacemos nada el contrato se extinguirá y perderemos todos nuestros derechos.

La impugnación del despido debe hacerse, en primer lugar, mediante DEMANDA DE CONCILIACIÓN que se presentará ante el Servicio de Conciliación de la Comnidad Autónoma correspondiente y, una vez celebrado el acto de conciliación, deberemos presentar una DEMANDA ANTE EL JUZGADO DE LO SOCIAL que dará lugar a un procedimiento judicial por despido donde se discutirá su procedencia, improcedencia o nulidad.

Para estos trámites el trabajador puede representarse a sí mismo y acudir sin abogado (art. 16 de la LJS) pero parece más conveniente que lo haga asistido de un profesional porque, a parte de que necesita conocimientos técnicos y práctica ante los tribunales para su defensa, también pierde posibilidades en el acto del juicio de ejercitar todos sus derechos.

Como ya hemos dicho repetidas veces LOS PLAZOS PARA RECLAMAR SON MUY BREVES ya que la Ley nos da veinte días hábiles comunes para presentar la demanda de conciliación y la demanda judicial.


Si le han despedido los plazos para impugnar son muy cortos, debe Vd. ponerse en contacto con nosotros inmediatamente: Tlf: 635 807 114 

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